Sáb. Jul 20th, 2024

«Necesitamos ayuda ¡Cárdenas necesita ayuda! ¡Matanzas necesita ayuda! ¡Cuba necesita ayuda!» dice una especialista en Psicología del municipio de Cárdenas en Matanzas.

El análisis de la Licenciada en Psicología del Policlínico Héroes del Moncada, Daily Rizo Cabrera, conmueven a los cubanos hoy en redes sociales.

Rizo Cabrera desarrolla tres líneas importantes para justificar la necesidad de solicitar ayuda:

1-Nuestro pueblo, nuestra gente

2-Nuestros trabajadores de la salud

3-Necesitamos insumos médicos y alimentación para cubrir los centros de aislamiento

En su relato, compartido hoy por cientos de cubanos, expone: “qué hay de malo en reconocer que necesitamos algo que tantas veces hemos regalado: solidaridad. A mi criterio la solidaridad es tan noble y válida tanto cuando se da como cuando se recibe”.

Sobre sus líneas de justificación desde su posición de psicóloga hace un profundo y extenso análisis que resumiremos en varias ideas:

 La población ahora está sufriendo la enfermedad más mortífera del último siglo y se siente desprotegida, atemorizada, siente que les falta la mano del médico que conoce hasta sus resultados de glicemia.

No les llega la atención médica cuando más la necesitan, o deben esperar en un estado de salud deteriorado largas colas y la razón no existe suficiente personal sanitario para cubrir todos los frentes.

La realidad es que no existen los medicamentos para tratar los diferentes síntomas que presentan los pacientes positivos de Covid19.

He sido testigo durante estos últimos días, después de más de una década en este sector, de las historias más tristes y he visto médicos llorar de dolor, de impotencia, de desgaste. Sí, la fatiga pandémica recorre los pasillos de todas las instituciones de salud. He visto médicos salir de una guardia de respiratorio sin un minuto de descanso a una jornada de más de 8 horas de vacunación, donde todos los días son lunes.

Salir con un plan rumbo al consultorio y recibir una llamada que los lleva de 7 a 15 días a un centro de aislamiento, trabajando con más de 100 pacientes positivos, solo con el brazo derecho de una enfermera.

Recibir una alimentación que pasa de ser insuficiente a ser triste y degradante para enfrentar jornadas de trabajo donde duermen , los que pueden, 2 horas y empatan los días.

Y los he visto sufrir mucho por decirle a los pacientes no tengo camas, no hay capacidad, se agotaron los PCR, no hay medicamentos, deben trasladarse por sus propios medios, no llega la ambulancia, su familiar ha fallecido.

El país no está en condiciones y lo entendemos, pidamos ayuda, a la OMS, a la comunidad internacional, a los países amigos, a…., cualquiera que desee brindarla.

Mientras se continúe diciendo que todo está garantizado en cada entrevista, estamos negándonos nosotros mismos la posibilidad de por primera vez dejar entrar la solidaridad que tanto hemos brindado.

Los médicos no aguantamos más una jornada en la que tengamos que preguntar a la mamá de un bebé ¿tienes algo que darle para la fiebre?(pregunta en dirección incorrecta).

Y aguantar una convulsión febril con las manos en los bolsillos (historias reales). No se trata solo con interferón las tan frecuentes neumonías post-covid, se necesitan antibióticos, se necesitan esteriodes cuando un paciente está desaturando. Se necesitan medicamentos. Y se necesita una alimentación adecuada para afrontar la enfermedad y las reacciones adversas de los medicamentos.

Vimos colapsar el sistema de salud en Italia, España, EEUU, Brasil, Ecuador, la India… y una larga lista. Debemos reconocer ese colapso aquí en nuestra provincia. Eso no nos hace débiles, irresponsables, poco trabajadores. Que la población entienda esto va a ayudar a la tan necesaria percepción de riesgo y a reajustar las necesidades ante esta nueva realidad. Que la comunidad internacional entienda esto va abrir sin dudas puertas a la ayuda. No puedo ver el mal en mis palabras

Este reclamo de ayuda no tiene un contenido ni objetivo político. No queremos llegar al momento en el que pongamos también sobre los hombros de nuestros médicos la decisión de quién debe usar un respirador y quién no.

Por antilope

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