Desde Cuba

El Rey del Queso no era un delincuente y ha vuelto a su trabajo en Artemisa

El ganadero está dispuesto a capacitar a quienes quieran dedicarse a la fabricación de quesos

Hace un año, el Rey del Queso entraba en la cárcel y era presentado como un delincuente en la televisión nacional por el presunto delito de actividad económica ilícita. Hoy, libre de toda culpa, el ganadero Raúl Abreu Gómez, de la provincia de Artemisa, reaparece como el ave fénix para dedicarse de nuevo a su quesería.

Frente a las acusaciones vertidas contra él en 2020, Abreu Gómez, que es ingeniero químico, tiene un máster en Ciencias en Ingeniería en Procesos Biotecnológicos y trabajó durante diez años en el Polo Científico, asegura que siempre ha cumplido con las entregas de leche al Estado. “En los últimos tres años hemos entregado unos 30.000 litros cada año. En este ya vamos por 20.000, y creo que al cierre de diciembre podemos alcanzar el doble”, dijo.

El diario local, El Artemiseño, recuerda que el 10 de julio del año pasado la policía efectuó el registro en la finca Santa Ana, perteneciente a la Cooperativa Ciro Redondo, en el municipio de Caimito y procedió a desmantelar la quesería que abastecía principalmente a tres restaurantes especializados en comida italiana del municipio de Playa, en La Habana. Alegaron entonces que el productor entregaba cada día al Estado 70 litros de leche de los 150 que debía proporcionar.

“En los últimos tres años hemos entregado unos 30.000 litros cada año. En este ya vamos por 20.000, y creo que al cierre de diciembre podemos alcanzar el doble”

A Abreu Gómez le fueron confiscados 316 litros de leche, 140 litros de cloro, dos pesas, cántaras, moldes, tanques de acero de procedencia industrial, una máquina selladora de nailon junto a otros implementos de trabajo, y 353 libras de queso elaboradas por él y sus hijos Gerardo y Luis Daniel.
Pasado un año y luego de lo que El Artemiseño califica sin más de “equívocos lamentables”, “lejos de amilanarse, una vez que la verdad fue abriéndose paso, Raúl decidió retomar el oficio del cual ya no se puede desprender”. El diario local no especifica bajo qué condiciones continuará operando la quesería del campesino.
El ganadero está dispuesto a capacitar a quienes quieran dedicarse a la fabricación de quesos para abastecer las unidades de Comercio y Gastronomía. Tiene 40 reses pero no dispone de autorización para comercializar la carne.
Abreu Gómez asegura que ha visitado varios países como Canadá, Estados Unidos, Italia, Costa Rica y España y las mejores pizzas de su vida se las he comido en la pizzería Los Aliados, en Caimito. “A mí me encantaría producir queso para ella, más que para el área en MLC (moneda libremente convertible)”.
Por décadas, la comercialización de productos lácteos, carne de res y otros derivados del ganado vacuno ha sido monopolio estatal. A los propietarios de vacas no se les permite la venta de quesos, leche, ni mantequilla.
Las restricciones asociadas al ganado vacuno en Cuba han provocado un enrevesado entramado de trucos para hacerse con la carne y los productos derivados de las vacas, entre los que se hallan atar al animal a las líneas férreas para que el tren les dé muerte y poder así hacer uso de sus restos, o declarar como machos muchas de las terneras que nacen en sus fincas para evitar tener que reportar y entregar al Estado la leche y las crías que estas tenga.
“A mí me encantaría producir queso para ella, más que para el área en MLC”

El caso de Abreu fue muy sonado, no solo porque el allanamiento de su finca se difundió en la televisión nacional, sino porque fue visto como un escarmiento para los emprendedores que sobrepasaban ciertos límites de prosperidad y alcance comercial. Para otros productores de queso, yogur y demás derivados lácteos, el operativo contra este ingeniero actuó como un llamado de atención para abandonar el sector.

Durante meses, casi no se pudo comprar queso en el mercado informal de La Habana y la libra cuadriplicó su precio en menos de un año. De los 25 pesos que costaba cada una en aquel momento, actualmente supera los 100 y, aún con el dinero en la mano resulta difícil encontrar esta mercancía.

Sectores como el de las pizzerías y cafeterías también multiplicaron los precios de sus ofertas con queso y el producto, importado desde Países Bajos, Alemania o Uruguay, quedó reducido a la venta en las tiendas en divisas. Actualmente un kilogramo de queso gouda supera los 10 dólares en esos locales y en el mercado informal, un bloque de un poco más de 3 kg llega a los 100.

Estimado lector, actualmente en todo el mundo se está librando una batalla decisiva y sin precedentes. Ante este escenario, la gente del mundo se está despertando y reconociendo la manipulación de la información y la censura. Ser un medio de noticias independiente implica grandes desafíos. Sin embargo seguimos informando sin temor, más allá del peso que tienen los intereses comerciales y políticos que marcan la agenda de los principales medios. Por esto, hemos creado una cuenta en Square, en la que puedes aportar a nuestra misión de seguir informando con veracidad.

Related Posts

Deja una respuesta