Sáb. Abr 13th, 2024

Este viernes, la ministra de Exteriores española Arantxa González Laya informó de que las autoridades turcas han retenido en el aeropuerto de Ankara un cargamento de respiradores camino de España, donde iban a ser destinados al tratamiento de los pacientes más graves con coronavirus, enfermedad que ya se ha cobrado las vidas de casi 11.200 personas y contagiado a 119.200 en el país. El cargamento, adquirido por varias comunidades autónomas a una empresa turca y bloqueado en el aeropuerto de Ankara, seguirá retenido en la capital euroasiática, según las palabras de Laya, durante al menos «unas semanas». El Gobierno turco habría tomado esta decisión «por su preocupación de poder abastecer a su propio sistema sanitario».

La escasez global de suministros médicos para la lucha contra el coronavirus, desde mascarillas y tests de diagnóstico a trajes protectores y respiradores ha multiplicado imágenes similares por todo el mundo. Las últimas limitaciones de Pekín, que han estrechado el mercado de productores homologados y la irrupción a golpe de talonario de Estados Unidos están terminando de ahogar un mercado con cada vez más compradores desesperados a medida que el virus avanza por todo el mundo.

Cada vez más países, como la propia Turquía, ordenan el bloqueo de las exportaciones de material médico, dejando los pedidos ya solicitados, pagados o a medio camino en un limbo.

A finales de marzo y ante el creciente número de casos de coronavirus en el país, Turquía tomó la decisión de suspender las licencias de exportación de material sanitario fuera del país, bloqueando varios pedidos ya cursados. Turquía es, aunque lejos de la capacidad manufacturera de China, uno de los productores de suministros sanitarios que están alimentado el escuálido mercado de mascarillas y respiradores, según apuntan a El Confidencial fuentes del sector.

Ante la decisión turca, varios países de la Unión Europea han solicitado conjuntamente que se desbloqueen los pedidos ya pagados por los estados miembros. Sin embargo, según señalan fuentes de Exteriores, la licencia del pedido cursado por las comunidades de Castilla La Mancha y Navarra no ha sido autorizada «hasta la fecha». En caso de que finalmente no se desbloquee, «la empresa turca deberá devolver la cantidad pagada por imposibilidad de entregar la mercancía», afirma el Ministerio de Exteriores español.

«El Salvaje Oeste»

Otros pedidos en todo el mundo son requisados y devueltos antes de llegar a los países que los encargaron. Este mismo viernes, el ministro de Estado de Berlín, Andreas Geisel, informó de que un cargamento de al menos 200.000 mascarillas FFP2 y FFP3, las utilizadas por los médicos en primera línea, había sido interceptado en Tailandia y redirigido a Estados Unidos.

Geisel afirmó que el pedido había sido «confiscado» en Bangkok y que nunca llegó a Berlín. Las mascarillas habían sido manufacturadas en China pero compradas por Berlín a una corporación estadounidense, según la prensa local.

«Consideramos este incidente como un ejemplo de piratería moderna«, ha afirmado Geisel. «Esa no es forma de tratar a los socios transatlánticos [en referencia a la OTAN]», ha añadido, para insistir en que «incluso en tiempos de una crisis global no deberían [utilizarse] métodos del ‘Salvaje Oeste'».

Ley de Producción de Defensa

Esta semana, el presidente estadounidense Donald Trump ha invocado la Ley de Producción de la Defensa, que permite al país bloquear la exportación de material sanitario y destinar todas las existencias al uso en el país (Estados Unidos cuenta ya con 278.400 infectados y más de 7.000 muertos con Covid-19). «No vamos a empezar a enviar demasiado [material sanitario] hasta que no tengamos un exceso de ciertas cosas», ha puntualizado.

Una justificación similar a la que han esgrimido las autoridades turcas, siempre según las palabras de Laya: la ministra ha asegurado que el Gobierno de Turquía ha indicado que «por ahora» esos respiradores no saldrán del país ya que la prioridad ahora son sus enfermos, pero que «en un plazo prudencial, en el plazo de unas semanas, volverá a ponerse ese material a disposición de España».

Por antilope

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