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Desde Cuba

Díaz-Canel: La realidad que afrontamos requiere solidaridad contra el egoísmo

Por Yaima Puig Meneses / Presidencia de Cuba

Porque continúa siendo imprescindible unir esfuerzos ante la COVID-19, los países miembros de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América-Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP), se unieron este miércoles de manera virtual para celebrar una Conferencia de Alto Nivel sobre Economía, Finanzas y Comercio, que contó con la participación del Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, desde el Palacio de la Revolución.

Esta cita, promovida por el mandatario venezolano Nicolás Maduro Moros, tiene lugar justo cuando han transcurrido 185 días desde la detección del primer caso positivo al nuevo coronavirus en China y al intervenir en ella el Presidente cubano reiteró la urgencia de “intercambiar experiencias y concertar posiciones para enfrentar juntos los efectos de la COVID-19, una pandemia que amenaza con profundizar significativamente la crisis multisectorial que sufren nuestras sociedades, en particular en el ámbito económico”.

Acompañado por el viceprimer ministro y titular de Economía y Planificación, Alejandro Gil Fernández, y el canciller Bruno Rodríguez Parrilla, el Jefe de Estado compartió con los miembros de la Alianza la certeza de que en la afectación global que se prevé a causa de la enfermedad, “quienes sufrirán más las consecuencia de la crisis son las naciones del Sur”, sometidas no solo al pesado lastre del subdesarrollo y el endeudamiento, sino también a medidas coercitivas unilaterales, “en el contexto de un orden internacional injusto, que compromete el desarrollo sostenible de nuestros pueblos”.

A una “dolorosa clase de Economía Política global” asistimos desde principios de año, reflexionó Díaz-Canel. Las tragedias que se han vivido en diversas partes del mundo, a causa del egoísmo y la injusticia en medio del actual escenario, son expresión incuestionable de modelos económicos de un sistema, “cuyo único fin es enriquecer minorías a costa del sufrimiento de las mayorías”.

En sus palabras, el mandatario reconoció la incapacidad mostrada por el mundo súper desarrollado para “emplear sus descomunales recursos en la construcción de un frente global contra una pandemia que solo puede ser enfrentada con dos fuerzas al alcance de todos: cooperación y solidaridad”.

Durante su profunda y aleccionadora intervención, el Presidente de la República destacó la importancia de la integración comunitaria para enfrentar la emergencia a nivel mundial; la respuesta y aportes de China a la epidemia desde los primeros momentos; los costos de poner el destino de los pueblos en manos del mercado; así como el papel del Estado de proteger, regular y proveer los medios necesarios para enfrentar la crisis, salvar vidas, mantener la vitalidad de la economía y al propio tiempo desarrollar programas de beneficios social.

Al hacer referencia a los pronósticos económicos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), tan dramáticos como los datos diarios de la pandemia, el Presidente Díaz-Canel comentó que las cifras muestran un panorama en el que la pobreza extrema podría alcanzar a 83,4 millones de habitantes.

“Ojalá fueran solo números, pero hablamos de seres humanos. Millones de personas van a sumarse a las grandes masas de excluidos exacerbando los graves conflictos actuales”, manifestó.

En medio del convulso e impredecible escenario que ha dejado a nuestros pueblos la COVID-19, el Jefe de Estado insistió en que “el momento y el sentido común imponen a la comunidad internacional dejar a un lado las diferencias políticas y, unidos, buscar soluciones mancomunadas, mediante la cooperación internacional y la imprescindible solidaridad”.

Como prioridades para nuestros gobiernos en la actual coyuntura destacó el fomento y desarrollo de la producción de alimentos, con énfasis en producciones locales que garanticen el autoabastecimiento y que demanden bajos niveles de importación.

Y porque “Cuba se salva y aporta a la salvación de otras naciones”, el Presidente de la República expresó la voluntad de la Mayor de las Antillas de poner a disposición de lospueblos del ALBA nuestros conocimientos científicos, las experiencias que hemos ido obteniendo y los enfoques novedosos de nuestros protocolos para el enfrentamiento a la epidemia.

“La realidad que afrontamos requiere solidaridad contra el egoísmo”, refrendó el mandatario. “Estos tiempos difíciles deben motivarnos a continuar trabajando unidos con más cooperación y concertación”.

“Trabajando juntos la victoria será nuestra, ahora y siempre”, verdad incuestionable que dejó el mandatario cubano y en la cual deben poner empeño todos nuestros pueblos.

Desde Caracas, el Presidente Nicolás Maduro Moros, al iniciar el encuentro, transmitió también su confianza en que en medio de los profundos cambios que vive el mundo, la Alianza, con la luz infinita de sus fundadores, Fidel y Chávez, tiene el enorme reto de ponerse al frente del empeño tremendo que es esta batalla por la vida, por la salud y por el futuro de nuestros pueblos, y donde Cuba, como reconocieron varios oradores durante la cita, ha aportado todo cuánto ha podido para ayudar a superar en el mundo la pandemia.

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