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Asevera el Regimen : Policía cubana: por y junto al pueblo (Especial)

La Policía Nacional Revolucionaria (PNR), como parte del Ministerio del Interior (Minint), es uno de los puntales que sustentan la estrategia que, con buena brújula, Cuba libra contra la Covid-19.

Es imposible contabilizar cuántos posibles contagios fueron evitados, cuántos ciudadanos vieron protegida su tranquilidad, gracias al actuar de la policía, que, desde el 11 de marzo, cuando llegó a tierra cubana el nuevo coronavirus, agregó a su actuar habitual otras misiones directamente relacionados con el enfrentamiento a la pandemia.

Como resultados de las medidas implementadas por el país y las indicaciones del vicealmirante Julio César Gandarilla Bermejo, ministro del Interior, a los miembros de la PNR lo mismo se les ha visto velando por el uso del nasobuco, que por el orden y necesario distanciamiento físico en las colas, ayudando en operaciones tan importantes como el traslado de muestras, de pacientes, y también custodiando caravanas asociadas a la actual situación epidemiológica.

Fueron policías de la motorizada lo primero que el pueblo divisó encabezando la caravana que trasladaba a los pasajeros contagiados del crucero MS Braemar, y esa misma fuerza es la que igual ha acompañado en sus desplazamientos lo mismo a enfermos, que a las brigadas médicas del contingente internacionalista Henry Reeve, de regreso a la Patria.

También fue una patrulla de la PNR lo primero que la joven de 21 años Sheila Rivero Córdova vio cuando se encaminaba con sus dos gemelas en brazos al lugar de su barrio, en Cuatro Caminos, Cotorro, donde le avisaron que estaban haciendo las pruebas de PCR.

Mientras caminaba junto a su abuela y su hijo de cinco años, reseña Tribuna de La Habana, el vehículo policial los había interceptado para ofrecerles ayuda, y los condujo a todos a su destino, evitándoles así la caminata y el riesgo de estar expuestos a posibles contagios. Es más, a Sheila hasta le hicieron el examen dentro del patrullero, que de nuevo retornó a todos a su hogar.

Como esta habanera, muchos son los cubanos que han evidenciado su agradecimiento a la PNR. Las redes sociales, el aplauso de cada noche -que amplifica la gratitud más allá del personal médico-, así como el diálogo personal han sido vías empleadas por la ciudadanía para expresar su admiración, reconocimiento y respeto por la fuerza policial, cuya razón de ser es el pueblo.

Orgullo, disciplina y entrega

De esa gratitud ciudadana, que cada vez implica mayor responsabilidad en el cumplimiento de sus funciones, está convencido el agente del orden público de la motorizada de la Unidad de Tránsito de La Habana, el primer suboficial Yoan Manuel Pérez García, quien suma 13 años en las filas de la PNR.

Llegó hace tres meses a La Habana, a donde fue asignado en prestación de servicio justo cuando comenzaba la pandemia. En su natal Mayabeque, donde integra la Unidad Provincial de Tránsito,  quedaron su mamá y su esposa, orgullosas de este hombre que desde los 17 años viste el azul uniforme de policía.

Quizás no pocos conductores le han visto en la Autopista Nacional,  esa es la zona que en Mayabeque le han encargado atender considerando que es uno de los policías con más experiencia en su provincia.

Al preguntarle sobre las situaciones que mayormente enfrenta en ese transitado vial, se encuentran los asociados a la seguridad vial y los delitos de Especulación y Acaparamiento, así como el de Actividad Económica Ilícita.

Tantos años atento a la carretera le han enseñado a distinguir cuándo un vehículo viene cargado con productos ilegales, cuando viaja con papeles falsos. Comenta a Trabajadores que no se queda conforme solo con ver la factura, sino que la constata con las mercancías transportadas para comprobar si coinciden. Aconseja a sus colegas: “Para poder encontrar los delitos se tienen que inspeccionar bastantes carros, estar atentos a las infracciones, pues la más mínima puede ser una señal de alerta”.

Yoan Manuel se confiesa un hombre humilde, y orgulloso de serlo, “porque ser capaz de sostener a mi familia con mis propios esfuerzos, siempre desde la honradez, es lo más importante.”

Ser fiel a sus principios siempre ha sido su prioridad y con orgullo declara que haber elegido el camino de la policía ha sido su mejor decisión, y que no cambiaría por nada.

La primer suboficial Yaneisis Armas Blanco, agente del orden público de la motorizada, del destacamento Las Vilmas, sabe bien de ese orgullo

Cuando estaba en la primera categoría como practicante de Taekwondo y pasando el curso para hacerse Licenciada en Cultura Física, esta deportista se presentó a la captación que hacía la Policía.

“La Policía a mí siempre me gustó, me llamaba la atención. Tenía más que ver con mi carácter y mis condiciones físicas me acompañaban. Mi papá y mi padrastro también fueron policías y mi mamá es inspectora, así que eso me venía de cuna”.

Le venía de cuna y se le ha posicionado en su joven corazón, al punto que ya suma un lustro en la PNR. Cuando intercambió con este semanario hacía año y medio que no visitaba su casa natal, en la provincia de Granma, aunque cada seis meses tienen 15 días de permiso.

Junto a su esposo, también policía, reside en La Lisa y confiesa que a veces se le hace difícil atender al niño y la casa, sobre todo en esta etapa de pandemia en que “casi no me alcanza el tiempo”. De todas formas, ser mujer y policía es un binomio que se le da bien porque “ser policía requiere mucho carácter, mucha responsabilidad, y lo fundamental es la disciplina. Si usted no lo es, no puede hacer que los demás cumplan lo establecido”.

El destacamento de mujeres ciclistas Las Vilmas, que integra Yaneisi, surgió en el 2017, con el fin de aglutinar a toda esa fuerza femenina.

Así explica a nuestro periódico el Teniente Coronel Yuniel de la Rosa Hernández, jefe de la Unidad Provincial de Tránsito de La Habana, quien subraya los logros de este grupo de cubanas, lo mismo en la labor preventiva que en el enfrentamiento.

“Hoy es un destacamento que todo el mundo admira, reconoce y trata de ayudar por su consagración, compromiso y seguridad en lo que hacen”, afirma el oficial, quien destaca lo exitoso de la labor que realizan, al punto de alcanzar resultados superiores a los de sus compañeros de labo

Policía cubana: por y junto al pueblo (Especial)

Publicado el 22 julio, 2020 • 6:00 por Redacción Digital• 2 comentarios1 Estrella2 Estrellas3 Estrellas4 Estrellas5 Estrellas (10 puntos, 2 votos)

La Policía Nacional Revolucionaria (PNR), como parte del Ministerio del Interior (Minint), es uno de los puntales que sustentan la estrategia que, con buena brújula, Cuba libra contra la Covid-19.

Unidad Provincial de Patrulla de La Habana
Unidad Provincial de Patrulla de La Habana Foto: Vladimir Molina Espada

Es imposible contabilizar cuántos posibles contagios fueron evitados, cuántos ciudadanos vieron protegida su tranquilidad, gracias al actuar de la policía, que, desde el 11 de marzo, cuando llegó a tierra cubana el nuevo coronavirus, agregó a su actuar habitual otras misiones directamente relacionados con el enfrentamiento a la pandemia.

Como resultados de las medidas implementadas por el país y las indicaciones del vicealmirante Julio César Gandarilla Bermejo, ministro del Interior, a los miembros de la PNR lo mismo se les ha visto velando por el uso del nasobuco, que por el orden y necesario distanciamiento físico en las colas, ayudando en operaciones tan importantes como el traslado de muestras, de pacientes, y también custodiando caravanas asociadas a la actual situación epidemiológica.

Fueron policías de la motorizada lo primero que el pueblo divisó encabezando la caravana que trasladaba a los pasajeros contagiados del crucero MS Braemar, y esa misma fuerza es la que igual ha acompañado en sus desplazamientos lo mismo a enfermos, que a las brigadas médicas del contingente internacionalista Henry Reeve, de regreso a la Patria.

También fue una patrulla de la PNR lo primero que la joven de 21 años Sheila Rivero Córdova vio cuando se encaminaba con sus dos gemelas en brazos al lugar de su barrio, en Cuatro Caminos, Cotorro, donde le avisaron que estaban haciendo las pruebas de PCR.

Mientras caminaba junto a su abuela y su hijo de cinco años, reseña Tribuna de La Habana, el vehículo policial los había interceptado para ofrecerles ayuda, y los condujo a todos a su destino, evitándoles así la caminata y el riesgo de estar expuestos a posibles contagios. Es más, a Sheila hasta le hicieron el examen dentro del patrullero, que de nuevo retornó a todos a su hogar.

Como esta habanera, muchos son los cubanos que han evidenciado su agradecimiento a la PNR. Las redes sociales, el aplauso de cada noche -que amplifica la gratitud más allá del personal médico-, así como el diálogo personal han sido vías empleadas por la ciudadanía para expresar su admiración, reconocimiento y respeto por la fuerza policial, cuya razón de ser es el pueblo.

Orgullo, disciplina y entrega

De esa gratitud ciudadana, que cada vez implica mayor responsabilidad en el cumplimiento de sus funciones, está convencido el agente del orden público de la motorizada de la Unidad de Tránsito de La Habana, el primer suboficial Yoan Manuel Pérez García, quien suma 13 años en las filas de la PNR.

Primer suboficial Yoan Manuel Pérez García, agente del orden público de la motorizada de la Unidad de Tránsito de La Habana. Foto: Vladimir Molina Espada
Primer suboficial Yoan Manuel Pérez García, agente del orden público de la motorizada de la Unidad de Tránsito de La Habana. Foto: Vladimir Molina Espada

Llegó hace tres meses a La Habana, a donde fue asignado en prestación de servicio justo cuando comenzaba la pandemia. En su natal Mayabeque, donde integra la Unidad Provincial de Tránsito,  quedaron su mamá y su esposa, orgullosas de este hombre que desde los 17 años viste el azul uniforme de policía.

Quizás no pocos conductores le han visto en la Autopista Nacional,  esa es la zona que en Mayabeque le han encargado atender considerando que es uno de los policías con más experiencia en su provincia.

Al preguntarle sobre las situaciones que mayormente enfrenta en ese transitado vial, se encuentran los asociados a la seguridad vial y los delitos de Especulación y Acaparamiento, así como el de Actividad Económica Ilícita.

Tantos años atento a la carretera le han enseñado a distinguir cuándo un vehículo viene cargado con productos ilegales, cuando viaja con papeles falsos. Comenta a Trabajadores que no se queda conforme solo con ver la factura, sino que la constata con las mercancías transportadas para comprobar si coinciden. Aconseja a sus colegas: “Para poder encontrar los delitos se tienen que inspeccionar bastantes carros, estar atentos a las infracciones, pues la más mínima puede ser una señal de alerta”.

Yoan Manuel se confiesa un hombre humilde, y orgulloso de serlo, “porque ser capaz de sostener a mi familia con mis propios esfuerzos, siempre desde la honradez, es lo más importante.”

Ser fiel a sus principios siempre ha sido su prioridad y con orgullo declara que haber elegido el camino de la policía ha sido su mejor decisión, y que no cambiaría por nada.

La primer suboficial Yaneisis Armas Blanco, agente del orden público de la motorizada, del destacamento Las Vilmas, sabe bien de ese orgullo.

Primer suboficial Yaneisis Armas Blanco, agente del orden público de la motorizada del destacamento Las Vilmas. Foto: Vladimir Molina Espada

Cuando estaba en la primera categoría como practicante de Taekwondo y pasando el curso para hacerse Licenciada en Cultura Física, esta deportista se presentó a la captación que hacía la Policía.

“La Policía a mí siempre me gustó, me llamaba la atención. Tenía más que ver con mi carácter y mis condiciones físicas me acompañaban. Mi papá y mi padrastro también fueron policías y mi mamá es inspectora, así que eso me venía de cuna”.

Le venía de cuna y se le ha posicionado en su joven corazón, al punto que ya suma un lustro en la PNR. Cuando intercambió con este semanario hacía año y medio que no visitaba su casa natal, en la provincia de Granma, aunque cada seis meses tienen 15 días de permiso.

Junto a su esposo, también policía, reside en La Lisa y confiesa que a veces se le hace difícil atender al niño y la casa, sobre todo en esta etapa de pandemia en que “casi no me alcanza el tiempo”. De todas formas, ser mujer y policía es un binomio que se le da bien porque “ser policía requiere mucho carácter, mucha responsabilidad, y lo fundamental es la disciplina. Si usted no lo es, no puede hacer que los demás cumplan lo establecido”.

Yaneisi junto a su hijo y su esposo, el primer teniente Keniel Reyes Rodríguez, segundo jefe Operativo de la Unidad Provincial de Tránsito de La Habana. Foto: Vladimir Molina Espada

El destacamento de mujeres ciclistas Las Vilmas, que integra Yaneisi, surgió en el 2017, con el fin de aglutinar a toda esa fuerza femenina.

Así explica a nuestro periódico el Teniente Coronel Yuniel de la Rosa Hernández, jefe de la Unidad Provincial de Tránsito de La Habana, quien subraya los logros de este grupo de cubanas, lo mismo en la labor preventiva que en el enfrentamiento.

Teniente Coronel Yuniel de la Rosa Hernández, jefe de la Unidad Provincial de Tránsito de La Habana. Foto: Vladimir Molina Espada
Unidad Provincial de Tránsito de La Habana, destacamento Las Vilmas
Destacamento Las Vilmas, de la Unidad Provincial de Tránsito de La Habana. Foto: Vladimir Molina Espada

“Hoy es un destacamento que todo el mundo admira, reconoce y trata de ayudar por su consagración, compromiso y seguridad en lo que hacen”, afirma el oficial, quien destaca lo exitoso de la labor que realizan, al punto de alcanzar resultados superiores a los de sus compañeros de labor.

Llevando el legado que nos dejó el Comandante en Jefe

“Compañeros modestos, humildes, honrados a carta cabal, con plena conciencia política de sus funciones y de sus trabajos, plenamente identificados con el pueblo”, así definió el Comandante en Jefe Fidel Castro a los integrantes de la PNR, y en el aniversario 60 de su fundación, el 5 de enero del pasado año, el General de Ejército y Primer Secretario del Partido Comunista de Cuba, Raúl Castro, lo citaba textualmente en un mensaje de reconocimiento “por el trabajo desplegado durante estos años para preservar el orden y la tranquilidad ciudadana”.

Como el resto de sus compañeros, el primer teniente Yoanis Nora Carrión, con 34 años y 16 en la PNR, de la Unidad Provincial de Patrullas, es sin dudas justo merecedor de ese reconocimiento y del que en igual fecha enviara desde su cuenta en Twitter el presidente Miguel-Díaz Canel “a los guardianes de nuestra seguridad pública”.

Aunque hace tres meses permanece alejado de su hijo pequeño y del resto de la familia por estar destinado en La Habana a contribuir con el enfrentamiento a la Covid-19, sabe que ellos están conscientes de la importancia de la labor que realiza.

“Los médicos salvan vidas y nosotros, los policías, también. Porque considero que mediante la labor preventiva que desarrollamos en la calle de exigir el cumplimiento de las medidas higiénicas y de distanciamiento social, salvamos vidas. Y el aplauso de las 9 lo siento nuestro”.

Al preguntarle qué significa ser policía, no duda en responder que “el policía es una persona muy abnegada, sacrificada, y siento que nuestra labor es muy importante. Mediante mi trabajo aporto seguridad, tranquilidad, que el pueblo, al que nos debemos, se sienta seguro cuando camine por las calles, que los niños puedan ir y virar de sus escuelas sin miedo. Por eso es importante nuestra labor, y así lo ve el pueblo”.

A renglón seguido compara la tranquilidad que en Cuba se vive con la inseguridad que caracteriza a otros países del mundo y precisa: “eso es gracias a la labor de los combatientes del Ministerio de Interior, junto al pueblo trabajador, llevando siempre el legado que nos dejó nuestro Comandante en Jefe”.

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