Mar. Jun 25th, 2024

A través de las redes sociales, la internauta cubana de nombre Elizabeth Valdés, compartió un extenso escrito sobre la realidad de los de a pie en la isla, y dejó claras sus aspiraciones para la isla.

En su muro de Facebook, Valdés dejó el escrito y aprovechó para insistir en que no se va a conformar con la cruda situación que le ha tocado vivir a los cubanos en los últimos años.

No es egoísmo querer tener una mejor vida, tampoco es avaricia, explicó la antillana en su post, en tanto insistió en que “no es avaricia desear tener una casa buena, un carro para movernos a donde queramos y conocer lugares nuevos y darle placer a la vista”.

Cubita NOW reproduce sus palabras, de manera íntegra, a continuación:

No puedo y no quiero conformarme, es de humanos el progreso. No es avaricia desear tener una casa buena, un carro para movernos a donde queramos y conocer lugares nuevos y darle placer a la vista.

No es avaricia, vestirnos con la ropa que nos gusta, usar un perfume que nos enamore, la comida que nos plazca, irnos de compra un sábado y pasear en familia los domingos.

No es egoísmo amarnos y llenar de risas y platos exóticos una mesa en el mejor restaurant de la habana.

Desde Adán y Eva el ser humano fue evolucionando, no se conformaron a vestirse con hojas.

Quiero tener lo que cualquiera puede lograr con su trabajo, en cualquier lugar del mundo y no escuchar más la frase gastada, ridícula e hipócrita de «Como pobre tengo lo necesario» y yo pregunto: ¿Qué es lo necesario?

Las niñas en Cuba llegan a sus 15 años y es una tragedia y un estrés para los padres poder comprarles ropa, hacerles una fiesta, llevarlas de paseo y lograr las fotografías del recuerdo.

Y los más pequeños, que la gran mayoría ni sueñan con los reyes magos, porque ya sus padres tuvieron que sentarlos como adultos y decirles, que no existen, que son ellos mismos y que no podrán comprarles la muñeca deseada, o la bici o un juego de ajedrez mientras le destrozan toda la ilusión y le dan como recompensa salir descalzos a la calle, con una carriola de madera y ruedas improvisadas.

Quiero tener lo que cualquiera puede lograr con su trabajo, en cualquier lugar del mundo y no escuchar más la frase gastada, ridícula e hipócrita de «Como pobre tengo lo necesario» y yo pregunto: ¿Qué es lo necesario?

Las niñas en Cuba llegan a sus 15 años y es una tragedia y un estrés para los padres poder comprarles ropa, hacerles una fiesta, llevarlas de paseo y lograr las fotografías del recuerdo.

Y los más pequeños, que la gran mayoría ni sueñan con los reyes magos, porque ya sus padres tuvieron que sentarlos como adultos y decirles, que no existen, que son ellos mismos y que no podrán comprarles la muñeca deseada, o la bici o un juego de ajedrez mientras le destrozan toda la ilusión y le dan como recompensa salir descalzos a la calle, con una carriola de madera y ruedas improvisadas.

Por antilope

Deja una respuesta